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¿Qué ha cambiado?

En la historia reciente, cada década ha tenido sus drogas y éstas han desempeñado su papel. Pensemos en la evolución sufrida en España: en los 80 la sustancia dominante era la heroína, asociada a delincuencia, marginalidad, SIDA, lo que derivó en una alarma social (el consumo de drogas se convirtió en uno de los problemas que más preocupaba a la sociedad); también tuvo presencia la cocaína, droga rodeada de connotaciones positivas. En los 90 el consumo de heroína disminuyó, mientras que creció el de cannabis y otras drogas.

Y así se llegó a la actualidad, caracterizada por la normalización del consumo de determinadas drogas (especialmente tabaco, alcohol y cannabis). El tabaco y el alcohol se vinculan al ocio y a nuestros comportamientos más habituales, aunque se empieza a poner de manifiesto la necesidad de controlar y reducir su consumo, sobre todo el del tabaco. El alcohol (junto con el cannabis) sigue incrementándose en determinados grupos sociales, los jóvenes, y concentrándose especialmente durante los fines de semana.

¿Qué ha ocurrido para que de una situación de alarma hayamos llegado a una situación de normalización del consumo de drogas?

En la actualidad, se tiende a banalizar cada vez más los riesgos del consumo, a quitarles importancia: ha cambiado nuestra percepción social acerca de este fenómeno y de cómo nos afecta (la percepción social entendida como aquello que piensa, interpreta o imagina sobre un tema o asunto el conjunto de personas que forman parte de una sociedad concreta). Quizás las drogas más utilizadas tienen “mejor prensa” y los efectos negativos sobre las personas no son tan inmediatos y “visibles” como podían serlo con otras drogas como la heroína. Este puede ser uno de los motivos por los que los consumidores perciben cierto “control”, considerando que pueden dejar el consumo cuando quieran.

Las actividades propuestas para este bloque tendrán como objetivo que los educadores reflexionen con los jóvenes acerca del uso de drogas y cómo se ha pasado a considerarlas un producto de consumo más, olvidándonos de los riesgos que se asumen al consumirlas.

Actividad previsionado

Antes de ver la exposición de las campañas, el educador pedirá a los alumnos que, a través de una lluvia de ideas, nombren las drogas que conocen, tras lo que les solicitará que asocien conceptos, palabras, imágenes que relacionen con cada una de estas drogas (en el anexo se incluye una tabla resumen sobre sustancias. Para más información: http://www.fad.es/sustancias). De este modo, se podrá identificar la información real con la que cuentan, que muchas veces puede estar muy alejada de la objetiva.

A continuación, se iniciará un breve debate a partir de la siguiente pregunta: ¿Creéis que hay drogas que están más de moda y otras que no? ¿Cuáles? ¿Las drogas de antes (década de los 80-90. Centrándose especialmente en la heroína) son más peligrosas que las de ahora? ¿Por qué?

En este caso es importante transmitir a los alumnos que las consecuencias derivadas del consumo de drogas son negativas en general, y que el hecho de que no sean tan visibles e inmediatas como las derivadas del consumo de heroína (demacraba mucho al individuo y su manifestación en el comportamiento también era llamativa) no les resta importancia y consideración. No sólo hay que tener en cuenta los efectos físicos que una droga puede producir, también los psicológicos y sociales. Cualquier droga, a la larga, puede pasar factura desde algún ámbito de la vida del consumidor.

Recorrido Virtual

Para realizar este bloque de actividades deben visionarse las campañas "Cambia tu percepción. Piensa I","Cambia tu percepción. Piensa II" y "¿Será esta? Piensa", de esta Sala Virtual "Las sustancias se esconden: banalización y productos de consumo".

Puedes navegar por esta sala virtual e interactuar con sus elementos destacados para visualizar las campañas.

Actividad de postvisionado

Una vez vistas las campañas seleccionadas, se lanzan al grupo las siguientes preguntas: ¿Qué os parece el primero de los anuncios? ¿Creéis que la idea que se quiere transmitir coincide con las conclusiones extraídas antes de ver los vídeos? (el perfil de la persona consumidora de drogas, tan presente en la memoria colectiva, comienza a perder los rasgos típicos asociados a marginalidad y deterioro físico acentuado, para resurgir como sujetos socialmente integrados), ¿Están tan integradas las drogas en nuestra cultura, en nuestro día a día, que ni reparamos en que están ahí? ¿Nos hemos olvidado de los riesgos que conllevan? ¿Se nos han hecho invisibles?

En la actualidad, el consumo de drogas para los jóvenes está vinculado al ocio y a la diversión y los riesgos son desdeñados y minimizados. En este punto de la actividad, es importante recordar a los alumnos que a pesar de que no todos los consumos de drogas impliquen necesariamente una dependencia o un problema (hacer hincapié en que no debemos olvidar que el riesgo del consumo no es únicamente la dependencia sino también problemas de conducta, familiares, educativos, psicológicos, etc.), el uso inicial y experimental de una sustancia puede dar lugar a situaciones conflictivas (cualquier forma de consumo implica la posibilidad de riesgo).

En referencia a la segunda campaña, se les pedirá que en pequeños grupos elaboren un listado de las situaciones que aparecen en el anuncio (se puede volver a ver el anuncio para refrescar las imágenes), y que las clasifiquen en dos columnas: en una de ellas ubicarán aquellas situaciones que les parecen normales y que incluso se han encontrado o visto y no les han llamado la atención, y en la otra columna pondrán aquellas situaciones que les parezcan exageradas e irreales. Posteriormente se pondrán en común las conclusiones u opiniones de cada grupo, y se entablará un pequeño debate en el que se podrán lanzar las siguientes preguntas: ¿Por qué os parece que unas situaciones son normales y otras resultan más extrañas? ¿Consideráis que si este anuncio, tal cual, se hubiera proyectado hace 20 años, el resultado de las columnas hubiera sido igual? ¿Por qué? ¿Qué ha cambiado? ¿Han cambiado las sustancias o ha sido nuestra manera de verlas?

Para finalizar se les recordará el eslogan con el que finaliza el anuncio: “Esto es lo más peligroso, olvidarnos de lo que realmente son”.